sábado, 3 de marzo de 2012

Exposición en Coslada

Noticias frescas! El proyecto va a exponerse en el Centro Cultural Margarita Nelken, en Coslada.
El título de la exposición es Cuéntame una ilustración, ya que con las diferentes disciplinas que se han ido incluyendo gracias a vuestra creatividad necesitábamos algo más inclusivo.

Toda una oportunidad que nos ha brindado el ayuntamiento de Coslada para compartir nuestro proyecto. A los que podais venir el dia de la inauguración, mandadme un email, me gustaría hacerlo más especial con vuestra ayuda. Habrá muchas sorpresas!

viernes, 24 de febrero de 2012

Clarulina + Oscar Bartolomé, Sucede y Sara Lew


Una moneda lanzada al aire

Izó la lluvia con su estandarte de estrellas. En lo alto, la luna rielaba como un paraguas tachonado de perlas o un azucarero manirroto, y las gotas de un azul celeste, translúcido, casi hialino, pendían en meridianos de seda. El Céfiro despeinaba los árboles, y Calíope abanderaba ráfagas de té. ¡Qué inmenso era el oleaje del cielo visto a través del ojo de un alfiler! ¡Cuántas galaxias derramadas sobre el hombro saledizo de la noche! Se hubiera dicho que una araña hiperbólica tejía redes de lluvia sobre aquella ciudad lampiña, volteada de sombras. Y sin embargo, no había paz en la tormenta ni magia en el sombrero; tan sólo un agujero que daba la vuelta al bolsillo desprovisto de cuña y troquel. ¿Cómo, pues, tintineaban los besos allá en la acera y los semáforos bizqueaban ahítos de limón? ¿Qué fue de aquel sol de la infancia, pájaro de miel que anida en la tormenta, tronera donde aúlla el viento?
Para aquella chica de tez de calostro, el tiempo transcurría silente, ampuloso, ligeramente amanerado. Un mohín biselaba el relieve de sus labios dándoles un aire satisfecho; y sus ojos, de tan risueños, parecían dos rayas negras peinadas al albur. Liviana como un pálpito –y acaso igual de incierta–, tenía la expresión lisonjera del ciempiés y la apostura de una cariátide tamizada por la arena. Sus manos apenas sostenían la balanza del viento, y en los dedos de los pies le cosquilleaba una canción. El cabello, húmedo y fosco, ondeaba sin compás, como el dragón que serpentea albores en una hélice de fuego. Sólo un ganso o un faisán habría adivinado el caudal de su simiente.
Ninguna voz rugió como la escarcha ni hubo corrillo en el soportal; tan sólo silencio, un silencio terco y pertinaz, como el que precede al trueno que lagrimea relámpagos, a intervalos de cebra. Porque siempre supo que soñar era como contar estrellas en la noche. Indescriptible. Interminable. Un universo aleatorio. Una moneda lanzada al aire.

Óscar Bartolomé Poy

Delirios

La improbabilidad de que algo suceda es tan solo resultado del azar. Nadie le habría dicho que bajo su paraguas, parapetándose de un cielo negro plagado de nubarrones y amenazando alfileres, se camuflarían las estrellas, ni la luna, ni esa oca preocupada por una lluvia afilada. Los truenos se pueden oler y masticar el viento, y estos días son propicios para perder hasta el último aliento. Pero aunque se marchiten las flores, se mueran las mariposas, se apage el sol y se borren los colores, a ella nunca le faltará una sonrisa que desafie a los días.
Sucede
http://quenomecansodeser.blogspot.com/

Según la ocasión

Todas las mañanas, al despertar, Alma le pregunta a su faisán el pronóstico del tiempo. Él le indica con el color de su plumaje si hará frío o calor, con la textura de su cola si brillará el sol o lloverá, y con su prominente pico negro le ayuda a escoger del armario la ropa que debe vestir. Sin embargo, cuando la joven sale de paseo, la gente no puede evitar mirarla; no por ese ave singular que porta sobre su hombro, sino porque nunca va vestida según la estación. Esta noche, por ejemplo, Alma lleva un atuendo de lo más veraniego, a pesar de las bajas temperaturas que marcan los termómetros. Además sujeta entre sus manos un paraguas, aunque no hay nubes y hace mucho, mucho viento… ¡Ups!  ¡Su paraguas se vuela llevándose consigo el cielo estrellado!  Alma sonríe cuando, en su lugar, aparece un nuevo y caluroso día.

Sara Lew
http://microrelatosilustrados.blogspot.com/

jueves, 23 de febrero de 2012

Concurso microrrelatos

Hola a todos, me han escrito para comunicarme que hay este concurso:

 Hola Clara,

Soy Montse editora de Ventadepisos.com. Te escribo porque he encontrado tu blog y creo que puede interesarte este certamen de microrrelatos.Hay premios para los tres mejores: 100€, 50€ y 25€ en cheques regalo de Amazon.

Aquí puedes ver las bases del concurso.
http://www.ventadepisos.com/concursos/microrrelatos.html

Hay poco tiempo pero algo es algo! Suerte!

viernes, 17 de febrero de 2012

Clarulina + Alberto García, Julio Genissel y Natalia Viana


Conmigo

Al salir el sol, de noche, mi madre dice que puede ver un fantasma. Y mi madre es muy lista, aunque mi padre y mi hermano no le dejen salir de casa. Ella hace el hogar y a veces llora mientras prepara la sopa una pizca más salada. Si me quiere decir algo yo me pongo frente a la ventana, como antes, para que le salgan las palabras al campo y den un paseo hasta esos árboles desnudos que no sirven para nada. Sabe que hablar de esas cosas con ellos es motivo de pastilla. Y no quiere tragar si no hay ganas.
Cuando mi hermano le grita o mi padre le pega yo me pongo a su lado y le consuelo al oído. Hoy me ha dicho que no puede más, que se marcha, que su vida es la muerte en otro sitio. Después de mucho susurro hemos llegado a un acuerdo.
No es justo que esa sea la única forma de cruzar la puerta y salir de casa. No merece un punto y final si no ha tenido un punto y seguido.  Esta noche, cuando salga el sol, les dejará terminar la sopa, tranquilos.  Abrirá la ventana y les mostrará su fantasma. Me los llevaré al otro lado, para que se queden conmigo.

Alberto García

http://citopiensoluegoexisto.blogspot.com

Juego de Colores

El tiempo había transcurrido en silencio. La había penetrado como una serpiente
sigilosa que no terminaba jamás de atravesarla… y en cada vuelta una arruga, una
huella, ¡qué mas da!  Si se hubiese dado cuenta antes, pero es que jamás oyó el más
mínimo sonido, siquiera un susurro leve, nada, ladina y cínica seguía reptando  hacia su
boca. No es que ahora le importase demasiado, pero los años perdidos, los instantes
inolvidables que jamás ocurrieron se le clavan en los ojos y en la garganta.
Dibujó su autorretrato mirándose en una foto, fue indulgente, pero no demasiado, no era
necesario,  la fotografía la mostraba de perfil en el campo cuando vivía en Chacabuco.
Cualquiera hubiese visto lo que ella: una mujer delgada con el pelo recogido y la vista
perdida mirando a lo lejos.
El retrato estaba terminado, aunque un desbalance en la imagen la comenzó a inquietar.
Retocó el paisaje, mezcló más azul que amarillo pero el verde aún le pareció pálido.
Entonces compensó el cuadro pintándole los ojos y anegrandole las pestañas, ya estaba
mejor. Tapó las canas con siena y con marrón africano, y súbitamente sintió que la
composición volvía a equilibrarse. Entonces resaltó sus mejillas con colores vivos, quitó
las arrugas del cuello y con algunos destellos de magenta y de celeste le avivó la
mirada. Estaba hermosa, joven, aún de perfil la vista ya no se perdía a lo lejos, ahora los
ojos parecían mirar a alguien que estaba fuera de la escena. Creyó verla sonreír dese el
papel y ella también lo hizo. Cuando dejó el pincel prolijamente sobre la paleta recordó
cuentos de castillos y princesas y le pareció verlo brillar como una varita mágica.
Durante todo el día no quiso mirarse al espejo, estaba feliz y creía, como creyó hace
mucho, que el arte lo podía todo. “Mañana veremos” pensó. Bajó las escaleras, el
portero la miró fijamente mientras le abría las puertas del edificio. Cuando caminaba
hacia el parque creyó oír, aunque pudo ser el viento,  que alguien como en un susurro, le
decía: ¡preciosa!

Julio Genissel 

http://azullavable.blogspot.com 



Tras el espejo


De perfil, siempre de perfil.
Así ve pasar la vida, con su recogido de los sesenta y su mirada  atemporal. Serena y fría. Guardando secretos de tiempos pasados, escondiendo lágrimas y suspiros.
De perfil.
Así quiso un día que la retrataran en  aquella nubosa tarde de otoño, con el reflejo de la luna en su mejilla.
Maquillada y pulcra, hermosa. Así aceptó que la cámara apresara su semblante. Pero de perfil, siempre de perfil, la mirada ausente, presa de un mundo ajeno, íntimo y envolvente.
Toda una sorpresa y una alegría para ese admirador secreto que soñaba con  guardar su esencia en un bolsillo de su tejado.
Ese admirador que apreciaba su rostro terso y la tirantez de su cabello caoba, deseando descubrir una sonrisa o un anhelo, en ese reflejo de esfinge.
Lo que él no sabe, pero ella sí, es que el espejo ovalado de su retrato la va absorbiendo parcialmente, difuminando sus líneas adustas en cada traslado, de su presencia, a las pupilas marrones del enamorado.


Natalia Viana

www.lucesdeotono.wordpress.com

viernes, 10 de febrero de 2012

Estoy sin acceso a internet y con temas diversos entre manos, asique siento estas publicaciones con cuenatgotas.
Tengo una buena noticia, en abril volvemos a exponer! Habrá novedades en la presentación, Quesia sigue trabajando con vuestros textos y el centro donde expondremos tiene muy buena pinta. En breve os cuento más!

martes, 24 de enero de 2012

Clarulina + Xeivar, Sara NY y Remedios Puerta


                                             

Hïggo y Brêbva 


Desde la ventana veían como el viento  j u g a b a  a ser escultor.
Repartiendo amor desde una orilla a la otra, vivíamos alli, bajo 
el árbol que amamanta, dentro de un camarote, apartaos.
Empezó a hacer frio y cuando se nos acabaron las cerillas mantuvimos
viva una brasa que alimentábamos a base de cardo corredor y plasta seca.
Se oía lejano el aplauso de la manada, luego quietud.
El vegetal no hacía distinción alguna entre raiz o tallo, podías
encontrarte unas raices estirándose hacia el sol y unas ramas buscando
cobijo en grietas de roca dura.
Si, paseábamos hasta hacer sendero sobre los campos... de hinojo,
de tomillo, de cardo, de árido, de orégano, de arenisca... Desde lejos o desde cerca
intuías a los peces de la charca saludando panza arriba antes de 
sumergirse buscando rico lodo.
Si manaba rojo, la manada vivía y si brotaba yema, se oía el aplauso de
la manada.
Los muy ancianos Hïggo y Brêbva habían observado esos lugares largo tiempo, 
por eso ahora contaban sus cuentos leyendo al tacto las palmas de sus 
manos.


Xeivar (Javier Varela)




Hechizo


Lo que nadie sabe es que Blancanieves no era su nombre. Era más bien un apodo por el color extrañamente níveo de su pelo. Y lo que tampoco nadie supo nunca es que de quien estaba realmente enamorada era de la luna. Así que una noche decidió que ya no se separaría nunca más de ella. Se fue al bosque, se quedó desnuda y se tumbó en la urna de cristal del cuento. Dejó que los rayos fríos acariciaran su piel y fue tanta la emoción y alcanzó tal éxtasis que se quedó ahí plantada literalmente, hechizada por la presencia del astro, como aquella ninfa vegetal. Las noches sin luna se oye un triste lamento filtrado por las ramas pero cuando por fin aparece, sus hojas titilan como cristalitos de plata enamorados. 


Sara Nieto


http://palabraspreciosas.blogspot.com


Pepitas de alegría

Tiene una mirada especial. De esas que se pierden de la vida, y se encuentran en los sueños. Debe ser que lo real le ata a la tierra, y la fantasía la libera de ese cemento gris y opaco.
Así que mientras le hablo, ella sonríe picante e imagina otro mundo. Nuevas primaveras con hojas azules y soles naranjas. Anhelos con sabor a dulce chocolate y a pepitas de alegría.
Paciente, espero a que vuelva de su viaje para continuar con nuestra charla. A veces tarda horas y otras, un chispazo. Pero cuando cae de nuevo en nuestro mundo se ahoga ese brillo azul que navega por sus pupilas. Y ya no sonríe, tan sólo escucha pasiva y contesta obediente.
Ella se llama Clara. La pequeña Clarita que oscurece cuando vuelcan en su memoria recuerdos de un pasado que se le atraganta eterno, pesado. Y se atan a su pecho, a su corazón maltrecho impidiéndole fijar un mañana en su retina.
Así que cuando ese brillo vuelve a sus ojos y renace entre sus labios una mínima esperanza yo la dejo volar, libre. Y a veces, deseo que no vuelva jamás. Porque sé que hay mundos menos reales pero mucho más felices.
Como el de Clara con sus primaveras de hojas azules. Y ese eterno sol naranja.


Remedios Puerta


www.rincondelaesperanza.com

lunes, 2 de enero de 2012

Está siendo una larga espera, pero va a merecer la pena, ya lo vereis :)
Mientras tanto, os felicito lo que queda de navidad, es decir, los reyes jejeje
Espero que este año sea maravilloso en vuestras vidas!